El aceite de motor usado, los lubricantes mezclados, el aceite hidráulico, el aceite de transformador y el aceite de pirólisis no se comportan de la misma manera. Se debe analizar una muestra representativa para determinar el contenido de agua, sedimentos, viscosidad, densidad, cenizas, metales, azufre, punto de inflamación y comportamiento de destilación, según corresponda. Las mezclas no controladas de disolventes, compuestos clorados u otros contaminantes peligrosos pueden alterar el proceso y los requisitos de autorización.
Es necesario definir el objetivo antes de seleccionar el equipo. La clasificación del aceite base depende de las propiedades medidas y de la norma aplicable, no del color ni del uso de una unidad de destilación. El destilado de la gama del gasóleo no es automáticamente gasóleo para uso en carretera; su uso en vehículos, motores o generadores requiere que se compruebe su conformidad con la especificación de combustible aplicable y la legislación local. La mezcla de lubricantes también requiere una formulación aprobada, aditivos compatibles y ensayos de liberación de lotes.
El pretratamiento puede incluir cribado, sedimentación, filtración, deshidratación y eliminación de fracciones ligeras. La destilación al vacío permite recuperar fracciones del rango de los lubricantes, al tiempo que se limita el estrés térmico; para las materias primas adecuadas del rango del gasóleo, se puede recurrir al fraccionamiento atmosférico o al vacío. La secuencia exacta, la presión de funcionamiento y los puntos de corte deben determinarse en función de las pruebas realizadas con la materia prima y los objetivos de producto.
El tratamiento final puede incluir extracción con disolventes, adsorción, filtración fina u otra etapa específica del proyecto cuando esté respaldada por ensayos. El plan de laboratorio debe definir los puntos de muestreo y los criterios de liberación del producto para viscosidad, punto de inflamación, agua, azufre, residuo de carbono, acidez, color y otras propiedades exigidas por la aplicación prevista. Ninguna etapa aislada de pulido garantiza un producto comercializable con cualquier materia prima.
La capacidad de la planta debe expresarse como caudal de alimentación durante unas horas de operación definidas. El diseño también debe especificar la carga térmica, la carga eléctrica, la demanda de refrigeración, los requisitos de vacío, el almacenamiento, los sistemas de transferencia, la instrumentación y la dotación de operadores. Las configuraciones por lotes, semicontinuas y continuas tienen requisitos distintos de materia prima, mantenimiento y operación; la selección debe responder al servicio real del proyecto y no a una afirmación genérica de eficiencia.
El alcance debe abarcar el trasvase en circuito cerrado, la protección contra la presión y la temperatura, los gases de proceso no condensables, la ventilación, la protección contra incendios, las aguas residuales, los lodos y los residuos pesados. Las vías de almacenamiento, ensayo, transporte, tratamiento, recuperación o eliminación deben ajustarse a las autorizaciones de la instalación y a los requisitos locales. No debe darse por sentado que los residuos pesados sean un producto comercializable.
Una propuesta completa debe definir los límites de suministro, los equipos incluidos, las obras civiles excluidas, los servicios auxiliares, la filosofía de control, la documentación, el apoyo a la instalación, la puesta en marcha y la formación de los operadores. La aceptación del rendimiento debe usar un intervalo de materia prima acordado, un periodo de operación, un método de muestreo y ensayos de laboratorio independientes o aceptados por ambas partes. Las cifras del balance de materia siguen siendo estimaciones de ingeniería hasta completar el ensayo acordado.